| ECOS
FRANCISCANOS//FRANTZISKOTAR BERRIAK PASTORAL
JUVENIL |
RUAH, SORPRESA LATENTE: "INDÓMITO Y SERENO"
"Creemos en el Espíritu Santo cuando vivimos las tinieblas del aparente sin-sentido en nuestra vida, porque esperamos una promesa que no podemos entender; cuando somos capaces de orar en medio de las sombras y el silencio, sabiendo que siempre somos escuchados, aunque no percibamos una respuesta que se puede razonar". (K. Rahner)
Espíritu de Dios,
urdimbre de la existencia toda,
vida de todo humano: SU ANTORCHA;
duda que al final te lleva a exclamar: CONFÍO.
Murmullo de aire, susurro de viento,
huracán de las pasiones y ansiedades,
pulso de vida que late y late;
ante tu vendaval me siento, frágil, expuesto.
¡Penetras en cada corazón de forma tan sutil!:
en lo desprotegido y arido,
en lo cercano y florido,
tu leve tacto consuela toda herida inútil.
En el fracaso o el gozo,
en el amor correspondido o negado;
tu presencia imperceptible torna lo amargo
en reconfortante tregua de sentido aun en el dolor.
El ruah me llama
en vivencias de esperanza o de prueba,
en la monotonía diaria o en la estruendosa sorpresa.
Quiere soplar en mi rostro, desde esta casa.
¡Es verdad!,
cuando te busco no sé por dónde comenzar:
¿en la calidez se encuentra o en el escepticismo que me cerca?
Su dinámica fecundidad te orienta siempre a recomenzar.
Tenue soplo,
en el nublado o sereno
como nítidamente te sintió el Poverello.
Remolino que remueve el profundo "nosotros".
Tu chispa de llama enchida
clarifica la visión e ilumina nuestro miedo;
rocío refrescante, luz de nuestro adentro.
Nos llamas a redefinir esta ambigua realidad.
Remueve los corazones recordando
nuestras ansias de perdon y paz,
ilumínalo con tu haz,
enciende el anhelo de liberación en todo pueblo masacrado.
Arregla mi doliente corazón,
acunando en tus soplos mis temores;
cálido o frío que capte tus voces
para mecerme cada atardecer en tus brazos.
Abre todos mis poros,
despoja mi interior para aprender a escoger,
en suave melodía llama a quienes la oyen.
Pobre y Libre a la vez desde tu viento loco.
(Para los que esperan en tu soplo)
"Cuando el Espíritu está lejos de nuestra conciencia, cuando somos incapaces de orar o de descubrir ningún sentido a la vida. El Espíritu está trabajando silenciosamente en lo más profundo de nuestra alma. Si todo esto nosotros podemos sentirlo contra todo sentimiento; si podemos creerlo, contra toda creencia; si podemos conocerlo, contra todo conocimiento, entonces nosotros, al igual que Pablo, ya lo poseemos todo." (P. Tillich)
